Dice esa canción popular: "3 cosas hay en la vida: salud, dinero y amor". Ese paquete ya es una oferta considerable, pero el ser humano es egoísta que nuestras ansías son mayores.
No nos basta estar sin fiebre: queremos, además de salud, ser delgadísimos, musculosos, irresistibles. Dinero? No basta tener para pagar el alquiler, la comida y la salida a un cine: queremos tener en el jardin una piscina olímpica y estar, por lo menos una vez al año, de descanso en un spa de cinco estrellas. Y en cuanto al amor? Ah, el amor... No basta tener a alguién con quien podamos conversar, compartir una pizza y acostarte de vez en cuando, según edad, límites y/o apetencias. Eso es pensar pequeño: queremos AMOR, todo así, en mayúsculas. Queremos estar visceralmente apasionados, queremos ser sorprendidos por declaraciones de amor y regalos inesperados, queremos cenar a las luz de las velas de lunes a domingo, queremos sexo salvaje a diario y entendemos que sólo se puede ser feliz así y no de otra manera...
Es lo que da ver tanta televisión, simplemente nos olvidamos de intentar ser felices de una forma más realista.
Tener una pareja constante puede ser ( o no) sinónimo de felicidad
Se puede estar soltero y ser feliz, tener romances ocasionales y ser feliz, tener una pareja y ser feliz, íncluso se puede ser un pagafantas y ser feliz. No existe un amor minúsculo (principalmente si se trata de amor propio).
El dinero es una bendición si se entiende de forma correcta... Quien lo tiene debería aprovecharlo y gastarselo, disfrutándolo, y no perder el tiempo juntando y juntando y juntando...Quizá juntar el necesario o el suficiente para sentirse seguro y no aprisionado por las deudas. Y quien no tiene el dinero, o tiene poco, con ese poco que intente asegurar -como dicen aquí en Brasil- su onda con cosas que hagan su existencia feliz: un poco de humor, un poco de autoestima y un poco de creatividad es, por ejemplo, lo que a mí me está sirviendo.
Ser feliz de una forma realista es hacer lo posible y aceptar lo improvable
Hacer ejercicio sin pretender ser campeón de nada, trabajar sin querer ser el jefe de nadie y amar sin anhelar lo eterno... Esa es una buena forma de empezar.
Es importante parar de pensar en lo extremo, en lo radical. Buscar la luz de uno mismo, la fuerza que nos moviliza a empezar el día y que sea una fuerza positiva, no esa fuerza que todos tenemos y que nos exige y nos deshumaniza. La vida no es un juego donde quien prueba sus límites es quién se lleva el premio.
No competir de esta forma impuesta hace que NUNCA seamos víctimas de este sistema
Si las metas que nos hemos impuesto están demasiado altas o lejanas, reduzcamoslas o acerquemoslas. Si aún así crees que no puedes salir, me permito el lujo de darte un consejo: Si no estás de acuerdo con las reglas establecidas, presentale al sistema tu dimisión. Despídete. Inventa tu propio juego y pon tú las reglas... Eso es hacer lo necesario para ser feliz.
Pero no te olvides de una cosa. La felicidad es un sentimiento simple y puedes encontrarlo o dejarlo marchar por no percibir precisamente eso, su simplicidad. La felicidad transmite paz y no sentimientos fuertes, que nos atormentan y provocan inquietudes en nuestro corazón...
Esos sentimientos fuertes pueden ser alegrías, pasiones o entusiasmos, pero nunca felicidad.

3 comentarios:
Hola, ¿te acuerdas de mi??? Perdoname si te incomoda que me haya colado en tu blog, lo he descubierto y me ha dado mucha alegría ver que estás bien y que sigues escribiendo a corazón abierto. Sigo manteniendo mis cuentas de correo, si quieres escríbeme y nos ponemos al día de todo. Bsitos - Eva
Perdona Koala pero no te localizo... Me puedes mandar un correo.
Gracias
No tengo tu dirección actual
La mía es evamardes@hotmail.com
Publicar un comentario